<?xml version="1.0" encoding="utf-8" standalone="yes"?>
<rss version="2.0" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom">
	<channel>
		<title>Libros on John Wry — Estudios y música</title>
		<link>http://localhost:1313/books/</link>
		<description>Recent content in Libros on John Wry — Estudios y música</description>
		<generator>Hugo</generator>
		<language>es</language>
		
		
		
			<copyright>The MIT License (MIT) Copyright © 2020 BJWry</copyright>
		
		
			<atom:link href="http://localhost:1313/books/index.xml" rel="self" type="application/rss+xml" />
			<item>
				<title></title>
				<link>http://localhost:1313/books/convencidisimos/00-apertura/</link>
				<pubDate>Mon, 01 Jan 0001 00:00:00 +0000</pubDate>
				<guid>http://localhost:1313/books/convencidisimos/00-apertura/</guid>
				<description>&lt;h1 id=&#34;convencidísimo&#34;&gt;Convencidísimo&lt;/h1&gt;&#xA;&lt;p&gt;&lt;em&gt;El que predica y el que se lo cree.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&#xA;&lt;hr&gt;&#xA;&lt;p&gt;El evangelio era que yo le diera mi vida a Dios.&lt;/p&gt;&#xA;&lt;p&gt;Nadie me iba a corregir eso. Dicha en voz alta suena a alguien que va en serio, y es de las frases que hacen que a uno lo inviten a enseñar.&lt;/p&gt;&#xA;&lt;hr&gt;&#xA;&lt;p&gt;Me movía bien en el salón y me sabía las frases. Pero no era solo eso: yo era alguien. Nieto de tal, hijo de tal, por lo menos en cualquier parte del país. Mi abuelo llegó como misionero a Bolivia en 1958; mi padre, en 1975; yo volví en 1999.&lt;/p&gt;</description>
			</item>
			<item>
				<title></title>
				<link>http://localhost:1313/books/convencidisimos/01-nota/</link>
				<pubDate>Mon, 01 Jan 0001 00:00:00 +0000</pubDate>
				<guid>http://localhost:1313/books/convencidisimos/01-nota/</guid>
				<description>&lt;h1 id=&#34;nota-antes-de-empezar&#34;&gt;Nota antes de empezar&lt;/h1&gt;&#xA;&lt;p&gt;Tres páginas. Después empieza el libro.&lt;/p&gt;&#xA;&lt;h2 id=&#34;lo-que-esta-carta-no-hace-y-que-a-mí-me-tomó-años-ver&#34;&gt;Lo que esta carta no hace, y que a mí me tomó años ver&lt;/h2&gt;&#xA;&lt;p&gt;Uno esperaría que un libro sobre gente equivocada empezara citando algo equivocado.&lt;/p&gt;&#xA;&lt;p&gt;Esta carta cita siete veces una frase que alguien venía diciendo. &lt;em&gt;Si decimos que tenemos comunión con él. Si decimos que no tenemos pecado. Si decimos que no hemos pecado. El que dice: yo le conozco. El que dice que permanece en él. El que dice que está en la luz. Si alguno dice: yo amo a Dios.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;</description>
			</item>
			<item>
				<title></title>
				<link>http://localhost:1313/books/convencidisimos/02-i1-comunion/</link>
				<pubDate>Mon, 01 Jan 0001 00:00:00 +0000</pubDate>
				<guid>http://localhost:1313/books/convencidisimos/02-i1-comunion/</guid>
				<description>&lt;h1 id=&#34;i1--tenemos-comunión-con-él&#34;&gt;I.1 — «Tenemos comunión con él»&lt;/h1&gt;&#xA;&lt;p&gt;Conozco a un hombre que habla de un proyecto. Lo tiene todo pensado, sabe los plazos, sabe quién hace qué, y cuando lo cuenta dice «estamos avanzando». Lo dice en plural.&lt;/p&gt;&#xA;&lt;p&gt;Pero del otro lado no hay nadie. No está fingiendo ni mintiendo. Según él, el proyecto realmente es con otro. Él lo cree.&lt;/p&gt;&#xA;&lt;p&gt;Es lo primero que decimos. No lo más importante, lo primero en orden: antes de hablar de pecado, de obediencia, de amor o de mentira, 1 Juan levanta una frase que la gente venía diciendo, y la frase es sobre una sociedad.&lt;/p&gt;</description>
			</item>
			<item>
				<title></title>
				<link>http://localhost:1313/books/convencidisimos/03-i2-pecado/</link>
				<pubDate>Mon, 01 Jan 0001 00:00:00 +0000</pubDate>
				<guid>http://localhost:1313/books/convencidisimos/03-i2-pecado/</guid>
				<description>&lt;h1 id=&#34;i2--no-tenemos-pecado&#34;&gt;I.2 — «No tenemos pecado»&lt;/h1&gt;&#xA;&lt;p&gt;Si en algo te ofendí, te pido perdón. Todos la hemos dicho. Y nadie, en toda la historia del mundo, se ha sentido perdonado por ella.&lt;/p&gt;&#xA;&lt;p&gt;Esa frase no concede el pecado. Concede la posibilidad de que alguien se haya sentido mal. Y todavía le pone una condición: &lt;em&gt;si en algo&lt;/em&gt;.&lt;/p&gt;&#xA;&lt;p&gt;Ahora, en esta parte de la carta hay dos negaciones, no una, y no dicen lo mismo. Las leí juntas durante años, como si fueran la misma cosa repetida. No lo son.&lt;/p&gt;</description>
			</item>
			<item>
				<title></title>
				<link>http://localhost:1313/books/convencidisimos/04-i3-conozco/</link>
				<pubDate>Mon, 01 Jan 0001 00:00:00 +0000</pubDate>
				<guid>http://localhost:1313/books/convencidisimos/04-i3-conozco/</guid>
				<description>&lt;h1 id=&#34;i3--yo-le-conozco-y-permanezco-en-él&#34;&gt;I.3 — «Yo le conozco» y «Permanezco en él»&lt;/h1&gt;&#xA;&lt;p&gt;Hay un hombre que habla de un país donde nunca estuvo. Sabe los platos típicos. Sabe cómo se llama la moneda. Sabe quién es el presidente y sabe por qué la gente se queja de él. Habla con soltura y todo lo que dice es cierto.&lt;/p&gt;&#xA;&lt;p&gt;Y en algún momento dice: conozco ese país. Nadie lo corrige. No se nota.&lt;/p&gt;&#xA;&lt;p&gt;Nuestro idioma hace una diferencia que el inglés no hace, y la hace todos los días sin que nos demos cuenta. Saber es tener información. Conocer es haber tratado.&lt;/p&gt;</description>
			</item>
			<item>
				<title></title>
				<link>http://localhost:1313/books/convencidisimos/05-i4-permanezco/</link>
				<pubDate>Mon, 01 Jan 0001 00:00:00 +0000</pubDate>
				<guid>http://localhost:1313/books/convencidisimos/05-i4-permanezco/</guid>
				<description>&lt;h1 id=&#34;i4--permanezco-en-él&#34;&gt;I.4 — «Permanezco en él»&lt;/h1&gt;&#xA;&lt;p&gt;⤷ &lt;strong&gt;Fusionado.&lt;/strong&gt; Este capítulo se escribió dentro de &lt;code&gt;04-I3-conozco.md&lt;/code&gt;.&lt;/p&gt;&#xA;&lt;p&gt;Razón: 2:4 y 2:6 son dos declaraciones seguidas con la misma estructura y pruebas distintas. Separadas, el segundo capítulo repite el primero y solo cambia el verbo. Juntas, el contraste entre las dos pruebas —mandamientos que se pueden cumplir, y un &lt;em&gt;andar como él anduvo&lt;/em&gt; del que no existe lista— es el hallazgo del capítulo.&lt;/p&gt;&#xA;&lt;p&gt;Este archivo se deja como señal para que la numeración no confunda. Se puede borrar.&lt;/p&gt;</description>
			</item>
			<item>
				<title></title>
				<link>http://localhost:1313/books/convencidisimos/06-i5-luz/</link>
				<pubDate>Mon, 01 Jan 0001 00:00:00 +0000</pubDate>
				<guid>http://localhost:1313/books/convencidisimos/06-i5-luz/</guid>
				<description>&lt;h1 id=&#34;i5--estoy-en-la-luz&#34;&gt;I.5 — «Estoy en la luz»&lt;/h1&gt;&#xA;&lt;p&gt;Hay una conversación que he tenido muchas veces y siempre sale igual de bien. Alguien me explica por qué ya no habla con otra persona. Lo explica con calma. Da tres razones y las tres son buenas. No levanta la voz, no dice nada feo del otro, hasta dice algo bueno del otro. Y termina con una frase que suena a madurez: fue lo más sano.&lt;/p&gt;</description>
			</item>
			<item>
				<title></title>
				<link>http://localhost:1313/books/convencidisimos/07-i6-amo/</link>
				<pubDate>Mon, 01 Jan 0001 00:00:00 +0000</pubDate>
				<guid>http://localhost:1313/books/convencidisimos/07-i6-amo/</guid>
				<description>&lt;h1 id=&#34;i6--yo-amo-a-dios&#34;&gt;I.6 — «Yo amo a Dios»&lt;/h1&gt;&#xA;&lt;p&gt;He hecho las dos partes de una discusión yo solo. Le puse la voz al otro. Le puse las razones. Le puse hasta la pausa antes de contestarme.&lt;/p&gt;&#xA;&lt;p&gt;Gané. Esa discusión no se pierde.&lt;/p&gt;&#xA;&lt;p&gt;Esta es la última de las frases que la carta levanta, y es la más grande de todas. &lt;em&gt;Si alguno dice: Yo amo a Dios.&lt;/em&gt; Esa frase tiene algo raro, y tarda en verse.&lt;/p&gt;</description>
			</item>
			<item>
				<title></title>
				<link>http://localhost:1313/books/convencidisimos/08-ii1-credencial/</link>
				<pubDate>Mon, 01 Jan 0001 00:00:00 +0000</pubDate>
				<guid>http://localhost:1313/books/convencidisimos/08-ii1-credencial/</guid>
				<description>&lt;h1 id=&#34;ii1--la-credencial&#34;&gt;II.1 — La credencial&lt;/h1&gt;&#xA;&lt;p&gt;Hasta aquí veníamos leyendo la carta. Lo que sigue no lo saqué de ahí. Es lo que fui entendiendo, despacio y a la fuerza, sobre por qué esto funciona tan bien. Si en estos tres capítulos usted no reconoce nada de lo suyo, no le voy a poder probar nada con un versículo. Y no lo voy a intentar.&lt;/p&gt;&#xA;&lt;p&gt;Imagínese un depósito. Alguien entra de noche y no se lleva nada. No falta una caja. Si usted cuenta, le da el número exacto que tenía ayer. Lo único que hizo fue cambiar las etiquetas.&lt;/p&gt;</description>
			</item>
			<item>
				<title></title>
				<link>http://localhost:1313/books/convencidisimos/09-ii2-frases/</link>
				<pubDate>Mon, 01 Jan 0001 00:00:00 +0000</pubDate>
				<guid>http://localhost:1313/books/convencidisimos/09-ii2-frases/</guid>
				<description>&lt;h1 id=&#34;ii2--heredamos-frases&#34;&gt;II.2 — Heredamos frases&lt;/h1&gt;&#xA;&lt;p&gt;Yo creía que mi teología era un conjunto de cosas que pensaba. No lo era. Era un conjunto de cosas que yo decía.&lt;/p&gt;&#xA;&lt;p&gt;No es lo mismo, y la diferencia me costó media vida. Uno supone que primero pensó algo, después lo formuló, y de tanto usarlo le salió la frase. Casi nunca ocurre en ese orden.&lt;/p&gt;&#xA;&lt;p&gt;El orden real es al revés. Primero llega la frase, ya hecha, dicha por alguien a quien uno respeta. Uno la repite. La repite otra vez. Le sale más fluida cada vez. Y en algún momento, sin que nadie lo anuncie y sin que uno lo decida, esa frase produce una doctrina. La doctrina se deduce de la frase, en silencio, y nadie la formuló nunca.&lt;/p&gt;</description>
			</item>
	</channel>
</rss>
